
Con este debate quiero hacer referencia a la inclinación a leer más los libros de autores extranjeros que los nacionales y a escribir historias utilizando nombres extranjeros o ambientándolas en otro país que no sea el suyo.
Actualmente, muchos jóvenes suelen leer solo libros que sean publicados en países que no sea el de su origen, en especial de Estados Unidos. No tengo nada en contra de leer libros internacionales, al contrario, porque creo que entre más expandamos el contenido que consumimos, más aprenderemos, pero también pienso que habría que darle un poco más de apoyo a los escritores nacionales (seas del país que seas), ya que estoy segura que rebuscando un poco se pueden encontrar con muchos géneros y libros que les pueden llegar a gustar. Aunque es cierto que hay muchas cosas que pueden no gustarnos de nuestro país, esto necesariamente se va a ver reflejado en los libros.
Por otro lado, también están esta ola de escritores que se pueden ver desde hace un año o un poco más (sobre todo en latinoamerica), los cuales a la hora de escribir una historia no suelen utilizar nombres comunes como María, Lucia, Juana, Juan, Pedro, etc, sino que optan por usar algunos más... extranjeros se podría decir, y al mismo tiempo muy rara vez ambientan su historia en su país de origen, sino que todos termina en algún sitio de Europa o Estados Unidos. En este sentido, opino que al igual que con los libros, aunque no está mal probar cosas que hay en el extranjero, se le debería dar más oportunidades a lo nacional, porque no simplemente porque esté fuera de nuestro país significa que sea perfecto y caso contrario, porque esté en nuestro país no significa que sea algo malo.
¿Ustedes qué opinan?
