
Este libro lo encontré en el canal de Martitara y como buena fan de los musicales, tenía que hacerlo aquí. Les recomiendo muy mucho pasar por su video, canta las canciones que más representan estos musicales y tiene una voz muy linda.















"Parecía estar tan solo, sentirse tan solo".
"Pero mi corazón ya se había ido con él. No sé en qué estaba pensando ese día pero, fuera lo que fuese, lo hacía con intensidad... Creo que estaba pensando en una mujer, una mujer que no podía tener. Libro, si un hombre pensara en mí de la forma en qué estaba pensando en ella...".
"Prefiero estar cerca de él y no poder tocarlo a estar lejos y seguir sin poder tocarlo".








"Tal vez no otra cosa lo impulsó a ser analista, más que intentar hacer algo por esa angustia que a los pacientes les resulta intolerable y a él, irresistible".
"Estresarse a tiempo puede salvar una vida, pero vivir estresado la vuelve insoportable".
"— Parece mentira que me ocurra esto justamente a mí, que soy músico. Pero… cada día que pasa se me olvida más su voz.— Agacha la cabeza y aprieta sus manos entre las rodillas en un gesto tenso y angustiado.— Es horrible.— ¿Olvidar su voz?—Sí. Y saber que nunca más voy a escuchar mi nombre dicho de esa manera.—¿De qué manera?—De la manera en la que lo dice una mamá, con ese modo que te permite sentirte hija. —Aparecen algunas lágrimas. —¿Sabés? Yo creo que dejé de ser una nena la última vez que mi mamá pronunció mi nombre".






“—¿Qué sientes tú cuando estás alegre?
—¿Cuándo estoy libre, contigo, solos los dos en el campo?
—Sí.
—Pues siento que me nace dentro del pecho una frescura, una suavidad
dulce...
—¡Ahí te quiero ver! ¡Madre de Dios! Pues ya sabes cómo brilla el sol.”
“—Antes me formaba yo idea del día y de la noche. ¿Cómo? Verás: era de día, cuando hablaba la gente; era de noche, cuando la gente callaba y cantaban los gallos. Ahora no hago las mismas comparaciones. Es de día, cuando estamos juntos tú y yo; es de noche, cuando nos separamos.
—¡Ay, divina Madre de Dios!— exclamó la Nela, echándose atrás las guedejas que le caían sobre la frente. —A mí, que tengo ojos, me parece lo mismo.”













“La gente grande siempre dice lo mismo: “No te preocupes”, es una frase común. No sé por qué la dicen. Nunca hacen caso. Siempre se preocupan. A veces pienso que para ser grande lo único que hay que hacer es estar preocupado”





"Tal vez Nacha escuchó las palabras que todos callaron."
"En ese momento pensé en lo bueno que sería tener la fuerza de Mamá Elena. Ella mataba así, de tajo, sin piedad. Bueno, aunque pensándolo bien, no. Con ella había hecho una excepción, la había empezado a matar desde niña, poquito a poquito, y aún no le daba el golpe final."


